28/11/10

New Pac-man

 

"Los videojuegos no tienen ninguna influencia sobre los niños. Quiero decir, si el Pac-man hubiera influenciado a nuestra generación, estaríamos todos corriendo en salas oscuras, masticando pildoras mágicas y escuchando músicas electrónicas repetitivas."

Kristian Wilson
Nintento Inc. 1989

27/11/10

Errores inconscientes

Sin darnos cuenta, a veces hacemos las cosas de una manera autómata, fría y sistematizada. Son procesos o estrategias aprendidas a lo largo de la vida y que creemos que son las que dan mejor resultado para favorecer nuestra existencia y todos los retos que ésta conlleva. Sin embargo, estas estrategias no deberían ser inamovibles, sino estáticas y adaptables a cada situación, pues la conducta que en un ambiente resulta favorable, es muy probable que en otro resulte fatal.
Un ejemplo relacionado con el tema que voy a tratar brevemente en este post es el siguiente: si una persona es muy impulsiva mostrará menos ansiedad por cometer errores y se hará un lugar hacia el éxito rápido. Pero, por el contrario, estas personas tienen bajos estándares de rendimiento y menor motivación por tareas que implican aprender. En pocas palabras, se resume en que todo tiene su cara y su cruz.

  Repiten una y otra vez los neurólogos y otros científicos que nuestro cerebro presenta gran plasticidad, es decir, capacidad para cambiar y evolucionar a partir de lo que vamos aprendiendo. Pero, por experiencia personal, me doy cuenta de que quizás lo más difícil no sea cambiar una conducta que ya hemos identificado como errónea o poco adaptativa, sino que lo más costoso es darse cuenta de que realmente lo es y determinar hasta qué punto. Tendemos a pensar que lo que hacemos es siempre lo mejor y a veces necesitamos a otras personas para que nos den un toque de atención. La gente de nuestro alrededor lo ve de manera más objetiva y es probable que, en muchos casos, nuestras acciones recaigan directa o indirectamente sobre ellos y éstos puedan sentirse ofendidos o molestos.

  Por eso es importante reflexionar sobre las correcciones que nos plantean los demás y revisar si realmente se corresponden con la realidad. En caso afirmativo, creo que sería una buena idea indagar si esa conducta errónea fue una mera cuestión de azar sin más relevancia (todos cometemos errores) o llevaba implícito más cosas y cuáles podrían ser los posibles factores influyentes (hipotetizar). Esto último es algo que resulta difícil hasta a los propios psicólogos a la hora de evaluar un caso, ya que vivimos en un mundo multifactorial y nuestra sociedad es lo suficientemente compleja como para pensar que una conducta se debe única y exclusivamente a un factor en concreto. Todo esto en cuanto a nuestro propio bienestar.

  En cuanto al bienestar de los demás, es importante saber pedir disculpas en el momento apropiado y hacerlo de corazón; y pienso que para que sea totalmente verdadero es necesario haber reflexionado, aunque sea un poco, sobre ello (tal y como acabo de comentar en el párrafo anterior). Y a partir de ese momento, con todas las cosas que hemos aprendido en este espacio para meditar, debemos empezar a tomar conciencia de nuestros errores justo antes de cometerlos y así poder evitarlos en vez de volver a hacer de nuevo lo mismo.

  Y así sucesivamente con los nuevos conflictos que vayan surgiendo, pues qué es la vida sino un perfeccionamiento cuasi infinito…


PD: ¿Se ha notado mucho que yo tendría un estilo cognitivo de reflexividad en vez de impulsividad como he puesto de ejemplo al principio? Aquí tenemos la prueba de que hay cosas para las que uno solo necesita echar mano de su psicólogo natural en vez de estudiar la carrera, jajaja.

14/11/10

Es posible cambiar

¿Se puede modificar el temperamento de las personas?

Existen tres rasgos (o factores de la personalidad) que caracterizan a los individuos. Éstos son los rasgos intelectuales, los temperamentales y los motivacionales que tienen una base genética y ambiental, pero creo que es importante diferenciar cuáles son mayormente ambientales y cuáles genéticos.

Entre los rasgos intelectuales podemos diferenciar, según el modelo de Raymond B. Cattell, entre una inteligencia biológica que heredamos (Gf) y otra más cultural (Gc). Mientras, el CI es simplemente un indicador de la inteligencia general y hasta 25 puntos del CI son modificables por el ambiente, un dato nada desdeñable.

Los rasgos temperamentales tienen un carácter innato, son heredados y poseen fuerte estabilidad temporal. Estos rasgos son el neuroticismo (N), extraversión (E) y psicoticismo (P). Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que los genes no limitan, sino que extraen información del ambiente y esto hace que los rasgos temperamentales puedan ser acentuados o atenuados según el caso. Una metáfora muy clara es la comparación del genoma con una receta para “cocinar una mente”: los ingredientes están en el contexto y los que elijamos dependen de nuestra preferencia. Y tampoco debemos pensar que el ambiente es más maleable que la herencia porque el ambiente no actúa después y la herencia antes del nacimiento.

Por último, los rasgos motivacionales están relacionados con nuestros gustos e intereses personales, nuestras actitudes y nuestros valores y en este factor de la personalidad es más determinante la influencia cultural que en los rasgos temperamentales.

Así que aunque ciertos rasgos vengan en parte predeterminados genéticamente no quiere decir que no puedan estar sujetos a cambios. Además, otra cosa que no debemos olvidar es que individuos con diferente genotipo* pueden tener el mismo fenotipo** y viceversa, por lo que resulta imposible deducir la constitución genética a partir del fenotipo.

La ontogenia de los individuos ha pasado históricamente por varias etapas:
- Preformacionismo: Se creía que en el esperma había un homúnculo (especie de hombrecillo pequeño) que crecía. Después se pasa a la idea de que los genes contienen todo el plan de desarrollo del individuo, es decir, todo está escrito en los genes y el ambiente solo proporciona los medios.
-Teorías epigenéticas: Atribuyen un papel importante en el desarrollo a factores no genéticos. Esto se interpreta como que los genes limitan la capacidad. Más tarde, se interpreta como que los genes simplemente determinan tendencias.
Sin embargo, hoy por hoy un gen NO tiene una relación clara con el fenotipo y es algo que los genetistas continúan investigando.


* El genotipo es el conjunto de genes que contiene un organismo heredado de sus progenitores. En organismos diploides (como es el caso de los humanos), la mitad de los genes se heredan del padre y la otra mitad de la madre.

** El fenotipo es la manifestación externa del genotipo y es el resultado de la interacción entre el genotipo y el ambiente. Éste ambiente de un gen lo constituyen otros genes, el citoplasma celular y el medio externo donde se desarrolla el individuo.



Berto nos demuestra que él también puede cambiar.

13/11/10

"El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma."

Aldous Huxley