20/4/14

Desencanto

Al final a todas* las personas les pasa lo mismo. De repente, pierden su encanto por pequeñas piedrecitas del día a día y te das cuenta de que quizás la culpa fue de tu mente que en un primer momento quiso idealizarlas, que se creyó todo lo que parecían prometer.

Realmente no es traumático, de hecho es algo normal, pero siempre esperabas más y eso duele, lo sé. Podrías expresar toda tu rabia y estrellarla contra ellos, pero eso no mejoraría las cosas. O tal vez podrías aislarte del mundo para no vivir más desencantos, pero acabarías sintiéndote solo. La mejor solución entonces es admitir esas imperfecciones como algo inevitable del ser humano y reconocer que uno mismo también las tiene.

Sin embargo, se hace tan difícil tener que perder toda esperanza… Al final volveré a caer en la misma trampa una y otra vez.

* Tú no eres humano.

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